Sonreí cuando entro, pero levante una ceja al escuchar su comentario. -¿Una anciana?, señorita Potter es la primera y última vez que la escucho utilizar ese lenguaje conmigo.- Regañándola y hablando seriamente, después agregue. – A menos que confiese sus crímenes y acepte besar a un sapo mohoso.- Comencé a reír, todo había sido una broma, me levante caminando a donde estaba, después la abrase. -¿Qué haces aquí?, bueno no te imaginaba dándole la bienvenida a la Directora.- Aun tomándola de los hombros nos dirigimos a unos sillones, ahí era más cómodo que en la mesa donde habitualmente recibiría a mis visitas, tomamos asiento. –Cuentame.-